El futuro de los juguetes eróticos

El primer dildo de la historia apareció en la Antigua Grecia, en el año 500 a.C. Eran de madera y las mujeres se los regalaban a sus amigas cuando sus maridos se iban a la guerra. Solían untarse en aceite de oliva para conservarse más y mejor.

Mucho ha pasado desde entonces, pero a día de hoy ocho de cada 10 mujeres utiliza habitualmente juguetes eróticos a la hora de practicar sexo, según una encuesta que realizó Sex Place en el año 2014.

Más allá del placer, el juguete erótico mas exitoso de todos los tiempos, el vibrador, puede convertirse en el instrumento ideal para tratar algunos de los problemas de disfunción sexual más extendidos. Hombres y mujeres con casos de anorgasmia, vaginismo o acortamiento de pene, encuentran en este aparato un aliado para progresar en su vida sexual, y por tanto, también en su salud.

Un remedio contra la «histeria»

Fue un médico británico, Joseph Mortimer Granville, quien inventó en la década de 1880 el primer vibrador a baterías.

El objetivo era usarlo en el consultorio médico como herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como «histeria femenina».

En 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que ésta no era una enfermedad, sino un mito anticuado. Fue entonces cuando estos aparatos pasaron a ser considerados simples juguetes sexuales.

Desde ese instante, los vibradores han evolucionado en cientos de formas y diseños, y más allá de proporcionar placer, se han convertido en prácticos instrumentos clínicos para luchar contra las disfunciones sexuales, ya sean propiciadas por anorgasmia, vaginismo o trastornos del deseo sexual.

¿Cómo serán los juguetes eróticos en el futuro?

Mucho ha cambiado el mundo de la juguetería erótica desde que crearon el primer vibrador hace ya muchos años. La gran mayoría de los juguetes eróticos actuales están hechos de silicona biocompatible y son recargables vía USB.

El mercado erótico español está experimentando unos cambios muy notables, debido a una transformación significativa de los hábitos de consumo y del perfil del consumidor de sex toys. Gracias a la superación de tabúes sociales, la mujer y las parejas se han convertido en los principales compradores.

Haciendo un ejercicio de ciencia ficción podemos imaginarnos juguetes de todo tipo: con tentáculos para estimular diferentes partes del cuerpo de ambos (actualmente uno llamado Deca-ring está en fase de desarrollo); con materiales sostenibles y recargables mediante energía solar, algo parecido a una hoja verde y grande, además es 100% biodegradable (actualmente existe algo parecido que se llama Ecogasm); con materiales revolucionarios, como es en este caso un material parecido a la plastilina, pero irrompible y que puede moldearse y adaptarse al clítoris de cada mujer, siendo totalmente hipoalérgico (llamado Klitorius Maximus)…

En el ámbito online la mayoría de sex shops siguen pecando de contenidos excesivamente anticuados. Existe, por tanto, un nicho en el que unas pocas empresas están comenzando a despuntar. Ya no se compra de la manera tradicional, se valora igualmente la confidencialidad y que el paquete sea discreto. Al igual que se valora nuevas modalidades de pago como el PayPal, que estas empresas están ofertando ya. No sólo compras un juguete erótico, compras todo lo que hay alrededor.